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La tradición marítima encuentra profundas raíces en su condición de país de transito desde los tiempos de la colonia española.
Así, Panamá permanece como un puente que une al Este del mundo y el lejano oriente con Norte y Sur América.
La política gubernamental durante los últimos cinco años ha estado orientada a provocar la privatización en muchos sectores del país, de forma que el Estado permanezca solamente como un coordinador de la actividad económica. El sector marítimo, conjuntamente con otros, es uno de los puntuales principales de esta nueva reorientación de la política económica, misma que persigue alcanzar el objetivo de convertir a Panamá en un CENTRO PUERTO. |